Ahhhhhhhhhhhhhh, si estoy feliz. Me encanto notar que hicimos todo esto y sirvió para algo, y ahora quiero compartirlo acá, en mi blog.
Teníamos una profesora de Formación Religiosa que la amábamos, nos encantaba tener clases con ella, era de esas personas que vos decís: ¿Cómo puede ser que sea así? Tan increíble. El año pasado eran las mejores sus clases, nos enseño lecciones de vida y miles de cosas que nos ayudaron en nuestro día a día, nos enseño a movernos como grupo, a compartir entre nosotros y miles de cosas más. Pero este año, cuando nos juntaron con los de la división ‘A’, todo cambio: ellos eran muy arrogantes, no daban importancia a sus clases y eso provocaba peleas entre nosotros ya que queríamos disfrutar la clase. Todo era un quilombo y ya ni siquiera podíamos ser un grupo unido como lo habíamos logrado el año pasado. A todo esto la profesora se canso de intentarlo, no pudo mas, hubo muchas cosas que le hicieron rebalse y renunció.
Nosotras nos sentíamos pésimas, ¿Cómo podía ser que hubiéramos dejado pasar a la persona que nos dio las mejores lecciones de vida que pudimos aprender, a quien no solo nos enseño ‘catequesis’ sino nos enseño lo que es ver las cosas de otra manera, de maneras nuevas día a día. Bueno, lo peor de esto es que notábamos a nuestra profe distante, la cruzábamos en los recreos y no era la de antes; ahí fue cuando se nos ocurrió todo, decidimos con las chicas (Flor, Maru y Gu) una carta diciéndole todo lo bien que nos hizo, pidiéndole perdón por haberle fallado y dándole gracias por todo, la escribimos y se la mandamos.
Bueno, hoy justo nos contesto nuestra carta, la notamos totalmente diferente, nos dijo cosas hermosas como que éramos nosotras las que le dábamos fuerzas para seguir adelante con el grupo pero tuvo que irse, en silencio porque no podía mas, que la culpa no era nuestra y nos dejo en el sobre cuatro notitas con frases y un libro que dice ‘diez reflexiones para lograr sus metas’.
Por eso quería compartir lo que nos dio en el librito, es hermoso esto, espero ayude a alguien y le guste a quien lo lea como nos encanto a nosotras. Porque personas así de fuertes no se encuentran en cualquier lado, hay que saber notarlas.

“Diez reflexiones para lograr tus metas-
1. Conócete a ti mismo.
 Basada en el principio socrático, esta reflexión nos habla acerca de que primero debo conocerme yo para poder conocer al otro, ejemplo: que me gusta, que me disgusta y desde allí tratar de entender al otro, para poder predecir cómo reaccionará cuando le comuniques tus metas. No siempre te saldrás con tu deseo, pero estarás mas cerca de ‘hacer un gol’, no es fácil llegar a conocerse a uno mismo, ni hablar de los demás, por lo tanto es una actitud que requiere esfuerzo, ‘nada es gratis en esta vida’…
 Para conocerte bien debes quererte, valorarte, respetarte y sobre todo tener personalidad, ya que sin ella puedes ser ‘arrastrado ‘a hacer lo que hace la mayoría y no lo que crees conveniente para vos. Algunas ideas que pueden ayudarte a conocerte a ti mismo:
- Escucharte cuando estás solo
- Leer acerca de temas filosóficos, psicológicos y religiosos
- Escribir y meditar sobre lo que escribiste
- Rezar pidiendo sabiduría
2. Mira a tu alrededor.
 Siempre es importante cuando te planteas una meta ver el contexto para ponerla en práctica, no es lo mismo manifestar tus ganas de participar en un gran proyecto o dar una conferencia para 10 o 100 personas, al aire libre o en un lugar cerrado, el medio nos guste o no, nos condiciona y no tenerlo en cuenta es jugar con una carta de menos.
 Recuerda que el miedo bien puede inmovilizarte como puede estimularte, depende de cómo encauces tu energía hacia tus objetivos, algo que puede ayudarte y sobre todo cuando estés ‘perdido’, de noche ponte a contemplar las estrellas, después de un rato comenzarás a sentir que no estás solo en este universo, es el de arriba el que manda, puedes poner tu parte pero no todo depende de vos. Somos criaturas que anhelamos vivir en sociedad y aunque mas no sea para discutir con el otro, la soledad ‘obligatoria’, no es buena para nadie, si es la opcional, que te permite juntarte con quienes deseas dejando de lado los compromisos. Creo que hay una edad en la que uno comienza a elegir sus amistades, a seleccionarlas y a cuidarlas. Importante: pide críticas de tus proyectos a personas amigas que sabes que te van a decir lo que quieres y lo que no quieres escuchar.
3. Sintoniza con tu realidad.
 Quizás tu meta sea muy osada, ahora ¿la misma sintoniza con tu realidad, es viable, es realista?, ¿puede ser ejecutada ya misma o a largo plazo?, trata de juntar personas para tu proyecto que coincidan con él, no el tipo de persona que lo boicotea: hay algunas frases que nos caracterizan a las argentinos como ‘no va a andar’, ‘¿te parece?’, y después todos copian la idea, eso ‘pincha’ la energía grupal, lo que no quiere decir que no busques y aceptes una crítica constructiva o sugerencias para tu proyecto. Pero ten en cuenta que la mejor propuesta dejará de serla cuando se olvida hacia quién o quiénes van dirigidos. Como dice una frase de liderazgo: ‘si miras hacia atrás y no tienes gente que te siga realmente estas en problemas’… todas las personas famosas que cambiaron algo en un momento fueron tildados de locos, excéntricos, pro a la larga se salieron con la suya porque no se dejaron caer en la chatura de la mediocridad, ni siguieron a la manada.
4. Escucha, luego responde.
 Dicen que tenemos dos orejas y una boca, por lo que se sugiere escuchar dos veces antes de hablar y porque no 3 o 4, es difícil, porque muchas veces no escuchamos sino que estamos a la defensiva para responder en forma mecánica a lo que nos dicen y no dejamos un espacio como dice S Covey ‘para la elección’, influenciados por la corriente conductista (la cual nos dice que a cada estímulo le sigue una respuesta) muchas veces nos vemos como autómatas actuando de manera mecánica, repitiendo los mismos patrones de comportamiento que nos llevaron a un camino sin salida, en vez de realizar las cosas de manera diferente, si deseamos resultados diferentes, es más fácil copiar que crear es por ello que hay tanta competencia en nuestra sociedad, si aprendemos el arte de escuchar, nos vamos acerca no más a lo que nos quiere decir el otro, incluso lo que no dice.
5. Lee, analiza, aplica.
 Antes que nada ponte a leer y analizar el tema que vas a aplicar, esto parece una perogrullada pero muchas veces lo dejamos de lado, cuanto más sepas acerca de lo que quieres aplicar más fácil será tu respuesta. Eso si cuando has tomado una decisión hay que ponerla en práctica mas allá que después los resultados no sean los esperados por vos, lo intentaste, lo vuelves a intentar y sigues intentando, la persistencia es como una gota de agua que poco a poco rompe una piedra y que muchas veces subestimamos, es importante destacar en esta reflexión que el voluntarismo sin formación nos lleva a la desesperación.
6. No creas todo lo que lees, no hagas todo lo que piensas.
 Esto significa ‘filtrar la información’, si hasta esto que yo te estoy diciendo, es muy importante realizar una lectura crítica constructiva de lo que lees, ya sea un libro, una nota o tu realidad, para que puedas sacar conclusiones positivas y no actúes por impulso. Sé que no es fácil y menos cuando uno se encuentra en situaciones desesperadas pero bueno aquí es necesario tener en cuenta el dicho ‘contar hasta diez’ y porque no hasta 100 o hasta 1000. No se trata de ser un escéptico sino alguien capaz de cuestionar y cuestionarse a sí mismo, sobre todo hoy donde tenemos tanto acceso a la información pero no tenemos el tiempo de asimilarla.
7. Da en blanco.
 Es muy importante focalizar tu objetivo para poder ‘dar en el blanco’, leí hace tiempo que si bien una ametralladora dispersa muchas balas, son pocas las que dan en el blanco (será por eso que el héroe que vemos en la tele nunca muere) pero que el tiro disparado por un francotirador muy raras veces falla. Ahora ten en cuenta que por más esfuerzo que pongas al realizar algo, el 50% depende de ti y el otro 50% de Dios, el universo o el nombre que quieras tu darle. Si fuera tan fácil pensar lo que uno desea y que esto se cumpla, todos seriamos ricos y famosos. Para resumir, eres lo que piensas y lo que haces con tus pensamientos, evita la dispersión y busca la concentración en tu meta, lo que no quiere decir ‘que pongas todos los huevos en la misma canasta’, pero si por más variados que sean tus caminos, por mas espinas que tenga el camino a tu éxito personal, no pierdas de vista la esencia de tu objetivo, ¿Qué es realmente lo que quieres lograr? ¿Cuándo? ¿Con quiénes? ¿Dónde?
8. Comunícate.
 Comunícate, no solo con palabras sino con todo tu cuerpo, si bien es importante lo que puedas decir, más lo es como lo dices (tus gestos, actitud, etcétera), la comunicación es un proceso de al menos dos personas. Si, ya sé que me dirás que puedes comunicarte contigo mismo, pero eso es introspección y a veces pensar demasiado te impide actuar, te complementaras bien cuando lo que piensas vaya acompañado de lo que haces y cómo lo haces.
 Una vida sin comunicación, es muy similar a una planta seca, por más que le eches agua no dará frutos. ¿De qué te sirve llenar tu cabeza de datos, conocimientos, si no tienes con quien compartirlo?, no caigas en la autocomplacencia mental porque puede ser fatal para tu vida y para la relación con los demás.
9. Mira siempre dónde estás parado.
 Muchas veces el ir en busca de tus objetivos te ‘eleva’ de tu realidad y hace que caigas de un lugar muy alto. Esto lo puedes evitar si nunca pierdes el sentido de realidad de donde estas, quien eres y hacia donde te diriges, no es fácil, muchas veces cuando tus estados emocionales son cambiantes y la sociedad y el medio donde vives ‘te exigen el éxito mal entendido’, el cual pregona, como ya lo decía Galeno: ‘que si no tienes un auto cero kilómetro en esta sociedad no existís’. No quiere decir que te quedes estancado esperando que todo sea ideal para actuar y no hacer absolutamente nada por cambiar y lograr tus objetivos, eso si no te traiciones a ti mismo por querer ser el que no sos.
10. Disfruta de tu llegada como al comienzo de la partida.
 Lo que significa que cuando logres obtener tus metas, las mismas sean un puntapié para ponerte en campaña para obtener otras. Es bueno tomarse un tiempo de relax y luego volver a la carrera, ya que si piensas que por lograr lo que deseabas ‘ya llegaste’, allí comienza el descenso y la holgazanería. No creértela te permite crecer y madurar y ver algo viejo de una manera nueva y algo innovado como algo superado.

Palabras finales.
 Hace tiempo leí una frase que decía ‘quien no sabe a dónde va no llega a ninguna parte’ y si bien tiene su parte de verdad, muchas veces no sabrás hacia dónde vas, ni con quien ir, ni a donde ir. Espero que estas reflexiones te ayuden por lo menos a reencontrar el camino cuando te sientas desorientado, ya con eso me siento contento de poder haber aportado algo para hacer más feliz a la vida de alguien, y cuando te sientas solo y abatido recuerda la frase de Vox Dei: ‘Se que en algún lugar alguien me espera hoy, se que ahora yo tengo a alguien a quien buscar…’
                     
                                           Néstor Fabián Tepode”

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